QUÉ VER Y HACER EN SOCORRO, FILIPINAS. SOHOTON CAVE

Socorro es un pueblo de pescadores situado en la isla de Bucas Grande, en la parte nordeste de Mindanao, Surigao del Norte. El pueblo en si no tiene nada en especial, es más, prácticamente no hay alojamientos ni restaurantes. Con suerte encontramos un chico que vendía pollos en la plaza del pueblo, y de eso nos alimentamos los 4 días que estuvimos allí (no nos pudimos mover por alerta de tifón).

Llegar hasta esta isla puede resultar un poco tedioso, en nuestro caso, veníamos del Enchanted River, por lo que tuvimos que coger un bus hasta Hayangabon y de allí un barco hasta Socorro. Todo esto parece muy sencillo, pero no hay casi información sobre horarios ni transporte, por lo que tuvimos que ir sobre la marcha. Si disponemos de poco tiempo, lo mejor será volar a Siargao y de allí coger un barco a Bucas Grande, o simplemente hacer la excursión a Sohoton Cave desde allí, aunque sale bastante más caro.

De hecho, el Parque Nacional de Sohoton Cave es la razón por la que decidimos parar en Bucas Grande, y fue una decisión acertadísima.

Todavía no nos creemos el color de las lagunas, las montañas con rocas cársticas que nos rodeaban, las playas salvajes y la experiencia que tuvimos en general. Para acceder a Sohoton, lo mejor es dirigirse al centro turístico que hay nada más llegar al puerto. Allí organizan los barcos y los van llenando a medida que llega la gente, con un precio cerrado (difícilmente se encuentra a algún pescador que te lo haga más barato).

El tour comienza acercándonos a la base del parque nacional de Sohoton, donde pagaremos todas las tasas para poder acceder (unos 1400PHP por pareja, siempre depende del tamaño del grupo). Desde Siargao los precios rondaban 2000 PHP por persona sólo el transporte hasta allí.

Una vez en la base flotante donde están todos los guías, un restaurante y varias mesas y sillas, dividen a la gente en grupos para ir subiendo a unas barcas a motor con dos guías por grupo (el que lleva la barca y el que te va explicando cosas en inglés). Con estos mismos guías navegas por todo el parque nacional pasando por lagunas y por un par de cuevas:

Hakugan Cave: donde se accede medio buceando y el agua tiene luminiscencia al salpicar.

Magkuku-ob Cave:  en esta se accede nadando y hay que hacer una “mini escalada” completamente a oscuras para llegar a la salida donde hay una especie de ventana natural con una plataforma para saltar (5 metros) al lago donde está la canoa. Si al llegar no te animas a saltar, el guía te acompaña de vuelta por donde has accedido (cosa que me parece más peligrosa que saltar al agua).

Después te acercan a otra base flotante donde te embarcas en canoas para dos personas (turista y guía) para acceder al famoso santuario de medusas (sin veveno). En esa misma laguna no está permitido nadar y se observan las medusas desde la superficie.

Todo esto dura unas 3 horas.

Después,  todo depende de lo que hayamos contratado con nuestro guía. Nosotros le pedimos a nuestro barco privado ir a la Blue Lagoon, donde encontramos un hotel-restaurante con un tobogán en forma de dragón y un par de “trampolines” caseros para hacer saltos al lago. ¡Nos lo pasamos pi-pa! Hay que añadir, que también existe la opción de pernoctar en el Parque Nacional, pero a nosotros se nos iba de presupuesto.

Sin duda esta fue una de las mejores experiencias en Filipinas, volveríamos con los ojos cerrados.

 

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