CÓMO VISITAR EL PERITO MORENO (EL CALAFATE), ARGENTINA 

El pueblo de El Calafate es el acceso al Parque Nacional Los Glaciares y base para visitar el famosísimo (y no es para menos) Perito Moreno.

“La ciudad del  Glaciar” como le llaman muchos, es un pueblo muy tranquilo y con encanto, con casitas bajas y rústicas, y montado únicamente para el turismo. A parte de visitar los glaciares no hay  mucho más que hacer. Por lo que con 2 noches es suficiente. El centro se recorre en un par de horas como mucho.

El alojamiento no es nada barato, pero hay varios supermercados y está lleno de restaurantes para todos los bolsillos.

PERITO MORENO

Ir a Argentina y no visitar el Perito Moreno es casi un crimen.  Este pedazo de glaciar es una de las joyas indiscutibles de Sudamérica, no sólo por su volumen (30 km de largo x 5km de ancho), sino por poseer la particularidad de ser un glaciar en equilibrio. Es decir,  avanza y se va desprendiendo a medida que se acerca a la península. Esto provoca el fenómeno del rompimiento, y creednos que es brutal vivirlo en directo. El estruendo que provocan los bloques de hielo gigantescos al desprenderse y las olas que se forman por ello, es impresionante. Nos dejó sin palabras.

Nosotros fuimos hasta el Perito Moreno en coche (80km desde El Calafate), pero está lleno de agencias que hacen excursiones de todo tipo. También se puede ir en bus (200pesos ida/vuelta y dura 1.30 aprox).

Es recomendable llevar ropa de abrigo (gorro y guantes incluidos) e impermeable,  y vestir por capas, ya que el tiempo varía mucho.

El precio de la entrada depende de tu nacionalidad, teniendo que presentar documentación:

  • Entrada General:  AR$ 500
  • Residentes Nacionales y Países Mercosur:  AR$ 250
  • Residente Provinciales: AR$ 50
  • Niños entre 6 y 12 años: AR$ 130

Vimos que hay muchísimas agencias que ofrecen excursiones para navegar e incluso caminar sobre el glaciar, pero a nosotros se nos iba del presupuesto, por lo que simplemente lo visitamos por libre, a través de las pasarelas.

Para explorar toda la zona hay una serie de circuitos y cada uno ofrece unas vistas distintas. Nosotros recorrimos todos y cada uno de los rincones de las pasarelas, la sensación de tener semejante montaña de hielo enfrente de tus ojos es brutal, indescriptible.

La mejor hora para visitarlo es por la tarde, que es cuando hay menos gente y los rayos del sol dan directamente al hielo. Además en la entrada hay una cafetería (con precios desorbitados) para repostar fuerzas y entrar en calor.

Deja un comentario